- 1 barra de pan de torrijas o barra de pan del día anterior
- 1 litro de leche
- 3 canelas en rama
- 12-14 cucharadas de azúcar blanca normal (para emborrizar)
- 10-12 cucharadas de azúcar moreno (para el almíbar)
- 3 cucharadas de postre de canela molida
- 3-4 huevos
- Piel de limón
- Piel de naranja
- 2 cucharadas de postre de Esencia o extracto de vainilla
- Aceite de girasol para freír
Elaboración de la leche infusionada y almíbar para torrijas
1. Cocemos la leche con todo el azúcar, vainilla, piel del limón y naranja sin la parte blanca y 2 canelas en rama.
2. Cuando justo veamos que rompe a hervir, bajamos el fuego y dejamos unos 5 min a fuego bajo, apagamos y dejamos templando con la tapa puesta unos 15-20 min, consiguiendo de esta manera, infusionar y aromatizar la leche.
3. Al mismo tiempo, ponemos un cazo con un ¾ de litro de agua a potencia media, añadiendo piel de naranja, piel de limón y la canela en rama. A los 15-20 min, apagamos y reservamos.
Empapar, rebozar y freír las torrijas
4. Cortamos el pan en rebanadas de 2-3 cm de grosor. Puede ser pan de torrija o barra de pan del día anterior, eso sí, con mucha miga ya que se puede romper.
5. En una fuente de horno, vamos poniendo las torrijas y las dejamos empapar unos minutos, dando la vuelta a cada rebanada para que coja el máximo de leche. Si hiciera falta más leche, por el tipo de pan, siempre se puede hacer más leche infusionada.
6. Escurrimos suavemente cada torrija y no tengamos problemas a la hora de rebozar y freír.
7. Posteriormente rebozamos cada torrija en huevo batido.
8. En una sartén mediana ponemos aceite de girasol hasta cubrir algo menos de 2 cm de altura, ponemos fuego medio-alto, y freímos una a una hasta que se doren por ambas caras. Aproximadamente, las tendremos un minuto por lado. En mi placa de inducción (1-9p) pasé de un potencia de 7 a 6 a partir de las segunda tanda.
9. Retiramos exceso de aceite con papel absorbente. Se aconseja cambiar este papel de vez en cuando.
Emborrizar y/o poner en almíbar
10. A partir de freír las torrijas, tenemos tres opciones: solo emborrizarlas, solo con almíbar o ambos procesos. Si queremos unas torrijas dulzonas y jugosas, aplicar ambos procesos son la mejor opción, y, normalmente, las favoritas de la gente. Os pongo imágenes de las tres posibilidades.
11. Para emborrizar, en un plato ponemos el azúcar blanca y la canela molida y movemos hasta que la mezcla esté homogénea. Después de haber escurrido las torrijas del exceso de aceite las pasamos por esta mezcla hasta que la torrija no pueda coger más azúcar-canela.
12. Finalmente, si nos decidimos por echarles también el almíbar, pondremos las torrijas sobre una fuente y le echaremos el almíbar con una cuchara sopera. Si se guardan en un “taper” podemos echar todo el almíbar para que maceren y cojan el máximo sabor.
Tips-opciones
- El principal consejo es hacer torrijas de un día para otro ya que siempre van a estar más jugosas, y más si están macerando con el almíbar.
- Para mi gusto, la barra de pan del día anterior le da una consistencia y textura más satisfactoria a la torrija que el pan que venden específico para torrijas.
- Si queremos unas torrijas todavía más jugosas podemos echar leche condensada a la mezcla inicial de la leche, quedará muy golosas.
- En el almíbar podemos echar un toque de anis.
- Podemos probar una textura más crujiente si echamos menos aceite en la sartén para que la torrija apoyen en el metal, vigilando que esté la mitad del canto de la torrija cubierto de aceite.

No hay comentarios:
Publicar un comentario