martes, 31 de julio de 2012

San Jacobo




 Ingredientes: 

- Jamón de york en lonchas.
- Queso de barra en lonchas. (el de sandwich)
- Pan rallado. (queda muy bueno con ajo y perejil)
- Harina de rebozado.
- 2 huevos batidos.
- Sal y pimienta.
- Aceite de oliva.

Preparación:

1. Cogemos una o dos lonchas de jamón cocido (dependiendo de su grosor) y  las ponemos plegadas en una superficie plana.
2. Ponemos encima una loncha o lonchas de queso.


3. Plegamos la loncha de jamón sobre la de queso tal y como se muestra en la figura.


4. Pasamos el conjunto por harina, luego por huevo y finalmente por pan rallado. En el pan rallado podemos añadir la sal y pimienta al gusto.






5. En una sartén ponemos un dedo de aceite y ponemos a calentar a fuego alto.
6. Una vez veamos que el aceite está bien caliente introducimos los san jacobos y bajamos el fuego a nivel medio.
7. Damos la vuelta a los san jacobos hasta que estén dorados por los dos lados.
8. Sacamos los san jacobos y los ponemos en papel absorbente para que pierda el máximo de aceite posible y así sean más ligeros.


9. Como variante podemos hacer flamenquines de york y queso quedando un resultado parecido al de los flamenquines normales.





Variantes:
1. Envolver el conjunto de jamón y queso (punto 3) con cinta de lomo fina o filete de pollo. Posteriormente seguir por el punto cuatro.
2. Utilizar jamón serrano en vez de york.
3. Usar queso roqueford, curado o de cabra; conseguiremos resultados muy apetecibles.




Curiosidades:

Yakub (Jacob) es conocido por nosotros como Jacobo o Yago (Sankt Yago -> Santiago) y era judío. Cuando murió no existía el cristianismo. La clave es esta y explico porqué.

Durante la Edad Media los cristianos -en lucha con los musulmanes por la Península Ibérica- lanzaron la idea de que unos cisnes habían llevado sus restos al actual emplazamiento de la catedral de Santiago de Compostela.

Esto fué fuertemente contestado por los judíos residentes en la Península que alegaban que Jacob era uno de los suyos, que estaba enterrado donde murió y que ningún cisne lo trajo hasta aquí.

Con el fin de establecer el "cristianismo" de Jacob/Yago, se establecieron una serie de ritos, de entre los cuales el más importante ha sido la peregrinación por parte de cristianos hasta su supuesta tumba.

Entre los infinitos usos que se crearon, uno de ellos fué la elaboración de un plato que no pudiese ser tocado en absoluto por un judío y asignárselo al santo.
Así se creó un plato a base de carne de cerdo -prohibido para los judíos en el levítico (después los musulmanes adoptarían tambien esa costumbre)- y queso. El levítico tambien indica que no se cocinará el ternero en la leche que le amamantó, por lo que los más estrictos seguidores del judaísmo ni siquiera pueden tomar carne y leche (o derivado) en la misma comida, ni siquiera pueden utilizar los mismos platos o cubiertos para tocar uno y otra.

En fín, fué algo reivindicativo. De la misma forma, hay multitud de recetas en Europa que se basan en mezclas de carne y queso... o llevan sangre... o se cocinan con vino, sidra... Servían para demostrar que no se tenía sangre judía. 
En la publicación “La cocina Masónica” de José Juan Iglesias del Castillo en su pagina 616 dice:
“San Jacobo.
Evidentemente, este nombre procede de las hosterías del Camino de Santiago y venía a ser algo así como el plato de lujo con el que se obsequiaba probablemente a los peregrinos que hubiesen realizado alguna heroica gesta.
Es algo así como un compendio de todo lo que un hambriento sueña con devorar para reponer fuerzas, y además si sobra se puede guardar en el morral.”

Fuente: Yahoo.com

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